Método Perfetti

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Interpretación específica para el tratamiento en las lesiones del nervio facial

Cuando se produce una lesión del nervio facial se interrumpe la conexión entre el SNC y los músculos de la cara, es decir, se deja de conducir informaciones entre ambos y como consecuencia se paralizan los músculos de la mitad de la cara. Esto produce que la mitad de la cara quede “descolgada” y asimétrica. Se pierden todas las funciones motoras alterando lo capacidad de comunicación verbal (vocalizar), no verbal (expresión facial). Pero además, no hay que olvidar que no sólo son los músculos los que han dejado de recibir informaciones, si no también el SNC. Por lo cual, se produce una modificación a nivel cerebral. Las áreas que recibían la información de la cara, son ocupadas por áreas cercanas modificándose la “representación cerebral”.

La propuesta tradicional en la rehabilitación de las lesiones del nervio facial se detiene en el fenómeno externo que se observa a simple vista, es decir, la parálisis de algunos músculos, y se encamina a recuperar el movimiento de éstos. A la luz de los últimos conocimientos en neurorehabilitación, la intervención rehabilitadora debe tener siempre presente la manera concreta en que el paciente activa sus procesos cognitivos, no sólo sus músculos. Para ello, debe integrar la esfera motora, sensitiva, cognitiva y emocional de la persona. Focalizarse en un sólo aspecto resultaría insuficiente.

Desde esta óptica se hace necesaria una valoración específica que tenga en cuenta estos aspectos, y una programación del tratamiento dirigida a recuperar las funciones alteradas por la lesión del nervio facial. Algunos de los objetivos a alcanzar con el tratamiento son: recuperar la simetria del rostro, la sensibilidad, el movimiento, la capacidad de comunicación,...

Los ejercicios van enfocados a estos objetivos utilizando material adecuado a ello: